La sushi party es una institución familiar. Herencia materna de aquellos años 80. José Alessio es el culpable de esta fiebre que se extiende hoy hasta nuestros primogénitos. Es el evento más esperado del mes, de la semana o del trimestre. La frecuencia de las fiestas dependerá de los humores y de los ingredientes que tengamos en la cocina pués ahora son inaccesibles. En Carcassonne el sushi es una rareza. Peor aún, es inexistente y ni siquiera mercaditos chinos existen en esta ciudad. Aquí es el cassoulet y punto... Así que contamos con los viajes de Cyril a París o los de mi suegra cuando nos visita para llenar las arcas de arroz, algas, vinagre y gengibre. A pesar de estas dificultades, la tradición se conserva en el tiempo y la acostumbrada cena con los panas es el pasaje obligatorio para una amistad gastronómica duradera. Son los panas quienes preparan y aprenden a preparar los sushis. Ya muchos han pasado por allí y lo pueden asegurar.

Jonny, gran catador. Conoce los mejores secretos del japonés parisino.

Ivan, a pesar de su cara no muy contenta es un loco del sushi.

Estos son los protagonistas.

Mientras más pronto mejor. Cada quien su técnica...

Cenas memorables!

Maria Alejandra, Luis, Maria Gabriela y David

Brigitte, Dolly, Lucas, Carolina, Olivier, Celia

En esta oportunidad Amélie, Damien, Sandrine, David y Hugo fueron los invitados de honor. Todos pasaron la prueba de fuego a pesar de ser la primera vez que degustan tan maravillosa invención japonesa. El único que no pudo ocultar su "grima" fue David. buhhhhh!!! Esperemos que una segunda oportunidad lo reconcilie con estos extraños sabores del mar.