y pensar que lo tenemos desde hace tanto tiempo y hasta que lo quería tumbar. El pobre barbecue que servía hasta hoy de decoración de plantas, guarda cavas, bandejas y objetos de poco uso, fue oficialmente inaugurado muy espontáneamente una tarde de verano para 17 personas...así mismo sin anestecia. En realidad la cosa es más facil de lo que parece y todos quedamos contentos del resultado y de la preparación de la carnes y salchichas.

Cyril ahumado al aroma de merguez.

Una cena muy original plena de intercambio de señas, gestos y chistes franco-venezolanos. Momento convivial entre grand-père y Méndez que no se conocían y que al final de la tarde se llevan un agradale recuerdo de esta parrilla inventada a última hora. Resolvimos con platos plásticos, vinos rosados, extensiones y luces en el jardín, juguetes en cada esquina y niños corriendo por todos lados, que 17 personas pueden comer juntas y pasarla muy bien en nuestro nuevo jardín.

Dieter, Martine, Estelle y Christophe, Julie y Maxim, Tía Aura, Menkar, Alejandra, Rigel, Sabrina, Samira, Sofía, Claire, Ariane, Cyril y María.