El Père Noël se desplaza. A pesar de su agenda ya bastante completa, excepcionalmente puede hacer entregas parciales en varios sitios (según los viajes imprevistos de los niños). Es por eso que este año, ese buen hombre en rojo, con todos los años del mundo y la espalda de hierro, nos visitó en Carcassonne antes de la hora cero (artículo anterior), nos visitó también en Paris el 24 de diciembre (en casa de la abuela Ginette) y ese mismo día dejó otros regalitos para Ariane y Claire pero en otra dirección (en casa del abuelo Dieter). No hay duda que él debe estar seguro que se portaron bien este año y que se comieron la sopa cuando había sopa...
Lo primero que hay que hacer es que en la dirección donde estaremos en la noche de navidad, hay que decorar un arbolito de navidad.

Este es el segundo del año. Es en casa de Grand-mère Ginette.

Misión cumplida! Ahora esperemos la noche...

Después del paso apurado de San Nicolas, viene el suspenso de los regalos.

Ouiii!! el marsupil ami que yo le pedí!!!

pero hay cuentos que no se terminan siempre bien. Fue precisamente en la noche de navidad que nuestro viaje gastronómico le dió la mala sorpresa a Cyril acostándolo en el sofá, enfermo, verde y sin poder probar la cena de su mamá...Ariane le hace masajitos en la barriga...pobrecito papá!


