Este es nuestro jardín a finales de septiembre 2007: restos del sembradío de tomates, muchas piedras y malas hierbas y sobretodo un pino "parasol" de 30 años de edad.

Sus ramas cubren de sombra prácticamente el ancho del terreno.

Agradable para protegerse del calor y del sol candente del verano pero muy fastidioso tener que recoger las espinas muertas todo el año.

Así que decidimos atacar...decidimos...Cyril ataca!

...y las ramas bajitas tumban como plumitas y la nueva black and decker.

Como si lo hubiesen llevado a la peluquería.

del tiro, descubrimos la fachada posterior de nuestra casa.

y corta y corta...

las niñas se despiden del arbol porta columpios y porta hamacas. Ya se le buscará una solución...

jardín invadido.

Vista del pino antes de morir, desde nuestra ventana (primer piso).

Masacre...


recuerdos de las "pommes de pin".

falta lo más peludo...el tronco treintañero y las raíces.


y Lulu Le Jardinier está aquí para darnos una buena mano.

con su máquina "abrehuecos y canales" en la tierra.

Todo el mundo disfruta de cada una de las etapas del proceso.

la pala estaba destinada a sacar las raíces más profundas.


pero nada...no salen. Están super pegadas. Cyril está dispuesto a machatearlas, caerles a martillazos, descubrilas y cortarles...y si nada le funciona...les habla...


en las fotos no se puede ver lo duro que fué esta parte del trabajo.

y llega la tierra que igualará el terreno.


después de esta aventura, la tierra en los oídos duró como 3 semanas.

Por fín nuestro jardín tiene forma plana.

la pelusa se asoma.

y tenemos nueva casa.


