Entre plátanos y viñas, a una distancia de 40 minutos por la Nacional se encuentran la gran Carcassonne de la pequeña Limoux.
El trabajo obliga. La Marée Traiteur y sus platos típicos son la razón...pero uno termina por agarrarle el gustico al camino, hay que decirlo, algo peligroso...
Entre octubre y diciembre vi cambiar los tonos verdes y naranjas a los marrones oscuros y rojos intensos de las hojas y los arbustos, hasta la ausencia total de colores.
El frío tardío de este año singular de "recalentamiento de la tierra" nos regaló la plenitud de la naturaleza hasta bien entrado el mes de diciembre.
El 21 de diciembre llegó el 2°C para instalarse entre nosotros hasta no se cuando...
No soy fotógrafo paisajista pero la tentación de grabar estos colores fue muy grande, así que algunas imágenes rodando
quedarán para mis recuerdos de un camino a las 8 de la mañana y a las 5 de la tarde que me reconforta con el otoño francés.