Querida Lavinia,

Tenía tanto tiempo soñando y esperando este momento...Desde que nos mudamos a Carcassonne tu eres mi recuerdo más vivo y mi mejor lazo con la vida que llevábamos en Colombes.

Somos tan parecidas: nos gustan las mismas cosas, nos entendemos en los juegos y con frecuencia estamos de acuerdo sobre las cosas "imporantes" de la vida, compartimos el mismo amor por los caballos, nos vestimos muy parecidas y hasta nos parecemos físicamente. Siempre hablo de tí a mis nuevas amigas de Carcassonne. Este viaje a Paris que hice con mi papá el 12 de abril para ir a visitarte me reconfortó el espíritu y me hizo entender que a pesar de la distancia que nos separa, seguiremos siendo amigas en el corazón.

Quiero darte las gracias por tantas atenciones que tuvieron Alexandro, Laetitia, Laurent y tú (mi querida Lavinia)

El descanso de 2 guerreras después de un día inolvidable.